domingo, 22 de julio de 2018

cine-@@@ LOS NIÑOS DE SAN JUDAS ( SONG FOR A RAGGY BOY )





































SONG FOR A RAGGY BOY DE AISLING WALSH – SOBRE GUION SUYO Y DE KEVIN BYRON MURPHY BASADO EN EL LIBRO AUTOBIOGRAFICO DE  PATRICK GALVIN – IRLANDA-REINO UNIDO-DINAMARCA Y ESPAÑA 2003

GANADORA DEL PREMIO A MEJOR FILM EN LOS FESIVALES DE SEATTLE, WOODSTOCK,  SALERNO, NEWPORT LJUBJANA COPNAHGUEN GHET AMIENS Y CHERBURGO
OTROS PREMIOS  INCLUYENDO EL DE MEJOR ACTOR PARA JOHN TRAVERS EN CHERBURGO
ESTRENADA EN ARGENTINA ( EN FORMA DE VIDEO ) BRASIL Y MEXICO
CONOCIDA EN ESPAÑOL COMO “ LOS NIÑOS DE SAN JUDAS “ O “ PADRE NUESTRO “
Narra hechos acontecidos  en los años previos a la Segunda Guerra Mundial en un Reformatorio irlandés para huérfanos y menores varones que han delinquido, donde a partir de la personalidad sádica del Prefecto encargado de la disciplina se ha impuesto un clima de terror con castigos físicos que llegan a provocar la muerte de uno de los internos y la complicidad con los abusos sexuales de un padre con desviación de conducta.
El film tiene 15 años de existencia y hay que reconocerle el coraje de meterse en un tema que en aquella época no era ventilado públicamente ,  con la Iglesia ejerciendo una férrea defensa de los ofensores para evitar el escándalo.
Hoy día soplan vientos nuevos en la Iglesia, que han hecho a un lado en buena medida el esprit de corps, reconociendo y castigando los crímenes cometidos ( y las recientes destituciones masivas en Chile ordenadas por Francisco son un ejemplo de ello ) aunque le falte encarar el tema de la castidad impuesta a los sacerdotes, que en el fondo es el caldo de cultivo a ciertas anormalidades. A su vez esto ha hecho que más y más víctimas se atrevan a salir públicamente a denunciar los abusos de que fueron objeto.
Dicho esto, cabe analizar el film como hecho artístico y no como hecho político. Y allí ofrece algunas fallas.
Escrito por un chico que fue interno en el Reformatorio y testigo presencial de los hechos que se narran es bastante simplista en su planteo , que está cargado del esperable rencor por lo vivido. Los personajes del padre Prefecto un sádico amante de la violencia per se y del padre que no consigue dominar sus impulsos sexuales y abusa por lo menos de uno de los internos son tratados muy en blanco y negro, muy en el límite de ser villanos de una telenovela. Y el profesor laico que viene y derrumba todo el esquema  es demasiado bueno y angelical, como también lo es el niño que acaba siendo mártir de la situación ( el " pati largo " del título original )
hay detalles argumentales que son difíciles de creer: como un Reformatorio de estas características tan preconciliares contrata a un profesor abiertamente comunista y participante del lado errado ( para la Iglesia ) de la Guerra Civil Española como voluntario, y no lo destituye en las primeras de cambio cuando recomienda a los internos lecturas relacionadas con ello. Me parece mucho más interesante la figura del Rector, un hombre de buenas intenciones que se esfuerza por no ver lo que ocurre, y con su poder seriamente comprometido por el Obispo que ha desoído su opinión y le ha dado el cargo de Prefecto a su sádico titular.
E infelizmente en el retrato de la violencia y perversión de sus villanos se pierde un tema mayor, lamentablemente tan actual : el choque de dos concepciones divergentes de los internos .La que nos dice que son personas jóvenes susceptibles de ser educadas y recuperadas para la vida social, y la que por el contrario los ve como seres intrínsecamente perversos que tienen que vivir separados de la sociedad y sometidos a un régimen de severos castigos que los mantenga dentro de la disciplina.
La directora cuenta con una muy buena ( esperable ) actuación de ALDAN QUINN y  ha conseguido un espléndido trabajo colectivo de los niños que retratan a los internos con un punto muy alto en JOHN TRAVERS como el niño victimizado, con justicia receptor de un premio de Mejor Actor en uno de los muchos festivales donde se exhibió el film.

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